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lunes, 29 de marzo de 2010

CONCLUSIÓN PRIMER PERÍODO

"Porque no sirve para nada. Por eso la filosofía vale la pena."
Martin Heidegger


Sin duda, hacer dinero parece la gran finalidad de la educación. Si afirmamos que es para formar personas o para emancipar, liberar al hombre, estaríamos entonces mientiéndonos. La uniformidad del pensamiento producto de la masificación del capitalismo de su triunfo, del triunfo de su no-educación es la manifestación patente de este hecho.

Mis compañeros estudiantes, así me lo demuestran, sus sueños se miden en $$. Sus aspiraciones no se salen de una cuadrícula normativa. Sus pasiones, sus cuestionamientos rayan con la homogeneidad. Pobre desierto para un mensaje líquido, para la palabra inquietante y absurda...aún así, hay que usar palabras mientras las haya decía Michel Foucault, hay que intentar mientras se pueda, vivir es desvivirse por algo o por alguien, sentir que algo falta, que hay tareas por hacer...

Freud afirmó que preguntarse por el sentido de la vida era algo que no valía la pena, lo que si valía la pena era vivir una vida que no tiene un plan definido, vivir la vida es sentir la incertidumbre de no saber lo que sigue...triste afán de los enemigos de la vida encontrarle un para qué, un destino.. y un determinador...

Por ello, me niego a aceptar que la educación tenga una finalidad más allá que potenciar al hombre hacia el infinito, no hacia la certeza, sino hacia el padecimiento agónico de una existencia incierta y abierta a las posibilidades. La no-educación si tiene una finalidad, preparar ladrillos que agradecidos con sus verdugos aceptan el destino de encajar en un muro homogéneo, que niega la diversidad y la vida misma.



Esta voz cansada y aguardientosa, asquerosa al oído, se encargó de hacer esto...demostrar que este curso no sirve para nada que la no-educación pretende establecer como finalidad...y que feliz me siento de seguir haciéndolo.

miércoles, 17 de marzo de 2010

DISCIPLINAS DE LA FILOSOFÍA

Hablar de las disciplinas y los métodos de la filosofía, es hablar de sus problemas fundamentales, al igual de la manera cómo los asume. Si aceptamos que en la vida cotidiana existen preguntas o cuestiones filosóficas, las cuales merecen una atención especial, a su vez debemos orientar aquellas dentro de la tradición filosófica.

Las disciplinas filosóficas son aquellas ramas de especialización que académicos y filósofos han consolidado. Éstas se caracterizan por realizar determinado tipo de preguntas, utilizar determinados métodos y establecer relaciones con otras áreas del saber específicas. Podemos considerar como disciplinas filosóficas las siguientes:

-METAFÍSICA: Es la rama filosófica que intenta responder o hallar sentido a las preguntas, que no suelen poder aclararse mediante la reflexión sensible o empírica. Este tipo de preguntas suelen ser Teológicas, cuando se pregunta por conceptos relacionados con lo “divino” o espiritual, u Ontológico si se pregunta por la existencia o esencia de los entes (cosas).

-ÉTICA: Una de las preocupaciones históricas de la filosofía desde tiempos de Sócrates, ha sido por la acción, por cómo debe actuar el hombre. Estas preocupaciones han constituido por sí solas una disciplina, tal vez de las más importantes de la filosofía, pues han mantenido vigencia a través del tiempo de la misma forma que cuando se inició la reflexión filosófica.

-POLÍTICA: Vivimos en comunidad, somos seres que relación con otros, hemos construido una civilización diferente a las que lo han hecho los demás seres de la tierra. Esta construcción social, ha sido pensada como tal por la filosofía, de esta reflexión nació la política. En Aristóteles era el principal hecho humano, pues somos: zoom politikón, el animal político, el animal que vive en la polis, en la ciudad. También se puede considerar como parte de ésta los estudios filosóficos de la sociología.

-ESTÉTICA: El arte y los juicios entorno a la belleza, son los problemas fundamentales de esta disciplina de la filosofía.

-ANTROPOLOGÍA: El hombre como centro del problema filosófico, en su afán de encontrar una explicación a su peculiar forma de ser en el mundo ha determinado el rumbo de múltiples reflexiones que se recogen en esta disciplina filosófica.

-LÓGICA: Aunque siendo rigurosos, es más un método, o una forma primordial del qué hacer filosófica, ha sido una especialización de múltiples pensadores y filósofos que consideran el rigor de la argumentación como el mayor reto filosófico.

-GNOSEOLOGÍA: Esta disciplina consiste en preguntarse por el conocimiento, como facultad, y no por sus productos como lo hace la epistemología, es el ahondar en las posibilidades de conocimiento, pueden incluirse aquí incluso los problemas hermenéuticos.

-EPISTEMOLOGÍA: Si algo caracteriza gran parte de la historia de la filosofía, es la pregunta por la verdad, por el sentido de lenguaje y el fundamento del saber científico. Esta rama o especialización pregunta por la verdad, por el conocimiento en su más elevada y última posibilidad. La analítica, la filosofía del lenguaje, de la ciencia y de la mente son parte de esta disciplina, o por lo menos producto de la misma.

-PSICOLOGÍA: Aunque hoy representa una ciencia aparte, es una disciplina de la reflexión filosófica en cuanto estudia y crea conceptos que describen nuestras operaciones mentales en relación con nuestro comportamiento.

A su vez, el desarrollo de estas disciplinas han creado ciertos métodos de estudio que han sido propios de la filosofía como lo son: mayéutica, duda, deducción, inducción, historicista, analogía, dialéctica, genealógico, fenomenológico, constructivismo y el estructuralismo.

Cada uno de estos métodos, han formado parte de la historia de la filosofía y su surgimiento han posibilitado cambios en el rumbo que ha tomado el saber filosófico. Relacionando estrechamente las posibilidades que dan los métodos para responder las preguntas que uno en su cotidianidad se hace, y que a su vez pueden estar dentro de las preocupaciones de alguna disciplina filosófica.

martes, 9 de marzo de 2010

HUELLAS DE AUSCHWITZ







“La exigencia de que Auschwitz no se repita es la primera de todas en la educación […] la barbarie persiste mientras perduren en lo esencial las condiciones que hicieron madurar esa recaída”.
Theodor W. Adorno[1]

Parece que no bastaron las pilas de millares de muertos en los campos de concentración, ni los miles de poblados arrasados por la guerra. No fue suficiente tanto dolor y muerte para cambiar el rumbo, para decir ¡Basta!

No es posible ver The Wall, aquella película de Alan Parker de 1982 transversalizada por la música y las letras críticas de Pink Floyd, sin sentir escalofríos por la posibilidad de una repetición de la barbarie expuesta por la civilización occidental en la Segunda Guerra Mundial, como lo advertía Adorno.





La homogenización, la represión, la automatización, la guerra…el muro…la educación, la criminalización, el trabajo, la milicia…el muro…el fracaso, la tortura, las drogas, el consumo, la Tele, el sexo fácil…el muro…la justicia, el silencio, la muerte…el muro…silencio…

¡Hey, tú! Ahí fuera en frío
Quedándote sólo, haciéndote viejo,
¿Puedes sentirme?
Con los pies cansados y sonrisas marchitas
¿Puedes sentirme?
¡Hey, tú! No les ayudes a enterrar la luz
No te rindas sin luchar
¡Hey, tú! Ahí fuera, solo
Sentado desnudo junto al teléfono
¿Quieres tocarme?
¡Hey, tú! ¿Quieres ayudarme a tirar la piedra?
HEY YOU (PINK FLOYD)

El miedo al contacto, el miedo de sentir al otro, de encontrarse en los ojos del otro, el miedo a la diferencia, ese miedo engendró a Auschwitz. Y allí, no sólo murieron los judíos, también murió toda promesa e ideal de humanidad ¿Cómo hacer poesía después de Auschwitz? ¿Cómo creer en nuestra civilización, si de ésta nace la anti-civilización? Inquietudes que nos deja Adorno.
Recordemos que la flameante nación aria alemana sucumbió en cenizas por seguir la voluntad de un solo hombre. Casi toda Europa destruida. Dos bombas nucleares, el napalm y la Guerra Fría entre USA y la URSS son los resultados más evidentes del odio más exteriorizado que la humanidad ha conocido. El odio a sí mismos, el odio al diferente.

Alguna vez lo dijo Martin Heidegger "estamos ante una época que da que pensar, lo preocupante es que no pensamos", si el sin sabor de sabernos humanos y de alardear por medio de conceptos tan vacíos después de Auschwitz como democracia, libertad, igualdad y fraternidad, no nos lleva a hacer filosofía y pensar, pensándonos a su vez, de manera diferente. Estaremos muy próximos a ver algo similar al terror fascista de mitad del siglo pasado.


Hace 65 años terminó la Segunda Guerra Mundial, pero nuestras actuales generaciones parecen haber olvidado. En la Inglaterra de 1982, la generación contemporánea de Pink Floyd, aún tenía en la memoria más reciente de un papá que quizás no volvía de la invasión aliada a Normandía, o quizás también de aquel día que la aviación germana oscureció con bombas el cielo londinense.





¿Viste a la gente atemorizada?
¿Oíste caer las bombas?
¿Alguna vez te preguntaste, por qué tuvimos que correr en busca de refugio?
Cuando la promesa de un mundo nuevo y honrado
Sin temores en un cielo azul y limpio
GOOD BYE BLUE SKY (PINK FLOYD)



Y el cielo sigue gris, no lo advertimos, porque la costumbre y el olvido perturbaron nuestra visión. El olvido es la condición ideal para que la barbarie retorne.

La sociedad contemporánea es un verdadero caldo de cultivo, para el odio y la indiferencia. Frente a ello, Adorno propone: “Debemos descubrir los mecanismos que vuelven a los hombres capaces de tales atrocidades”. (1967:112) Realizar una genealogía[2] de las condiciones que posibilitad que de la civilización nazca la anti-civilización, el anti-nosotros.

No basta con realizar una interpretación de cómo surge esto, sino que la labor debe comprometernos, si nos llega a importar realmente el mundo social en el que vivimos. Por ello “[la] insensibilidad es la que hay que combatir; es necesario disuadir a los hombres de golpear hacia el exterior sin reflexión sobre sí mismos. La educación en general carecería absolutamente de sentido si no fuese educación para una auto reflexión crítica.” (Adorno; 1967:112)

La filosofía contemporánea tiene la tarea, como conciencia de la sociedad actual, en su labor creadora y dadora de sentido conceptual de no permitir que Auschwitz se repita. Dotar a la sociedad de herramientas conceptuales que combatan la insensibilidad, el miedo al otro y que legitime nuevos paradigmas sociales.

We don’t need no education
We don’t need thought control



No necesitamos educación, si lo que ésta busca es perpetuar el conformismo, la homogenización, la explotación, la indiferencia y el odio a la diferencia. No necesitamos educación, si ésta busca crear máquinas que obedezcan sin poner trabas a su patrón. No necesitamos educación que estandarice el comportamiento, los sentimientos, los pensamientos, el ser en todo su conjunto y a su vez aquellos que no puedan ser encajados en el muro (sistema) son marginados, marcatizados y disciplinarizados por el Estado, mediante sus dispositivos de opresión como la cárcel y la clínica mental.

No necesitamos drogas y sexo que ofrecen placer fácil, que enajena la conciencia del individuo, adsorbiéndolo en el conformismo, la indiferencia y la insensibilidad.
Necesitamos una educación que libere, que potencie todas las capacidades del hombre como especie, reconociendo la diferencia y que promueva la sensibilidad.

¿Puedes sentirme?
¿Quieres tocarme?
¿Quieres ayudarme a echar el muro abajo?

[1] ADORNO, Theodor. (1967) La educación después de Auschwitz. Publicada En: Zum Bildungsbegriff des Gegenwart, Francfort. Pág. 111 y siguientes.
[2] Método que intenta comprender cómo se manifiestan las cosas en un determinado momento de la historia, en relación con el tiempo es un método sincrónico. Los historiadores modernos han recurrido casi siempre al método diacrónico, es decir, a lo largo del tiempo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA

Aunque la historia no puede dar respuesta por sí sola a la pregunta ¿Qué es la filosofía? --como lo hemos observado en momentos anteriores del curso-- si puede mostrarnos las huellas dejadas por la disciplina filosófica, la cual, ha perfilado los pasos de la humanidad entera. Pues, cada etapa de la historia de occidente ha sido acompañada por una transformación del paradigma filosófico.



El auge y caída de Grecia, fueron acompañados por el desarrollo y el estancamiento filosófico respectivamente. Conceptos como ciudadano, Estado, democracia o verdad transformaron no sólo los sistemas de pensamiento, sino la cotidianidad de la gente del común.



Ejemplo claro de la influencia del pensamiento filosófico en la historia fue la Revolución Francesa, inspirada en las ideas de la Ilustración y el Renacimiento, de la mano con Rousseau y Kant, conceptos como razón, libertad, igualdad y fraternidad fueron la bandera.
la libertad guiando al pueblo. Delacroix (1830)

La historia de las ideas filosóficas no es un simple legado o añoranza. Aquellos problemas que preocuparon no sólo a los filósofos, sino a sociedades enteras, son todavía pertinentes y pueden fundamentarnos para afrontar incluso nuestros problemas contemporáneos.



Cuando observamos una huella en la arena, estamos viendo la presencia de algo que ya no es. Es la presencia de algo que está ausente. Tal vez el Renacimiento, la Ilustración, el Medioevo o la Antigua Grecia ya pasaron, pero han dejado profundas huellas en nuestra civilización. El sentido de muchos de los conceptos que usamos a diario provienen de aquellas épocas. Por lo tanto, no es sólo ver hacia atrás, es también encontrar las huellas de esas épocas en nuestro diario vivir.

miércoles, 24 de febrero de 2010

DEFINICIONES DE FILOSOFÍA

Por Alex Trujillo


Cuando dos físicos entran a preguntarse ¿Qué es la física?, fácilmente los dos concluirán algo como: La física es la ciencia encargada de estudiar los cuerpos y sus movimientos. De alguna manera pueden encontrar un punto de encuentro básico.

La misma cuestión en filosofía suele ser más complicada, pues las posturas frente a qué es la filosofía comúnmente son demasiado antagónicas. Empezar a introducirnos en el conocimiento filosófico a través de definiciones puede ser muchísimo más complicado que en otros saberes. Así lo advierte el profesor Amado Osorio: “Empezando por definiciones andaríamos en contravía ya que son, propiamente, el resultado de difíciles y vastos sistemas filosóficos”. Por lo general, los filósofos apelan a sus propios postulados filosóficos para responder a la pregunta ¿Qué es la filosofía?

Vale más bien optar por identificar tipos de respuestas a la pregunta ¿Qué es la filosofía?, como hacen Botempo y Odell en su introducción al texto La Lechuza de Minerva. En este texto, la pretensión es diferenciar a grandes rasgos ciertas visiones entorno a la pregunta, mostrando la complejidad de la misma. Las categorías propuestas por Botempo y Odell son: Perspectiva Histórica, Perspectiva de la Actividad, Perspectiva Pragmática y Perspectiva del Caso Paradigmático.

La calificación de perspectivas, ya afirma de alguna manera, que todas son totalmente válidas. Es como si todas apuntaran su atención al “edificio filosófico”, desde ángulos diferentes que no logran captar completamente todas las formas y amplitud del “edificio”. Son maneras de comprender la filosofía, pero que permiten adueñarse de algunas formas de su emergencia[1].

Las características de la perspectiva histórica, tal como la exponen Bontempo y Odell son:

  1. Identificar un rasgo genético (origen griego), una naturaleza que acompaña toda la filosofía.
  2. Al entrar en contacto con la materia, entramos en contacto con el legado histórico, con los autores y sus postulados. Relacionando indivisiblemente filosofía e historia de la filosofía.
  3. Existen rasgos fundamentales en los problemas filosóficos que requieren adentrarse en los postulados de filósofos anteriores.

El exponente más importante de esta perspectiva es Heidegger, ya que el filósofo esencial señala: “No sólo es griego por su origen aquello que está en cuestión-la filosofía-sino que lo es también la manera en cómo preguntamos, la forma en que todavía hoy preguntamos.” (50:1980). Es por ende, fundamental para esta perspectiva entrar en contacto con lo griego, pues incluso la pregunta es un legado de los griegos.

La respuesta a la pregunta ¿Qué es la filosofía? Para esta perspectiva es claramente ontológica[2], recordemos que Heidegger[3] y los filósofos que comparten esta perspectiva se han dedicado a rescatar aquellos problemas ontológicos de los griegos. Las críticas a esta perspectiva, que son abundantes, van en dos sentidos:

El primero señala que la filosofía griega es una filosofía pre-científica, que sus métodos eran muy rudimentarios y que se diferencian de una <> filosofía, que al definir una con base en la otra sería un error.

El segundo sentido de las críticas, advierte que los problemas filosóficos son atemporales, que no es necesario comprender qué hacían los griegos, pues con definir la filosofía contemporánea bastará.

Estos dos sentidos de las críticas son contrarios, pues una afirma el carácter temporal y cambiante de la filosofía, el otro la atemporalidad de la filosofía. Es decir, no se puede conciliar con un grupo de críticos, sin chocar con la postura de los otros.

Sin embargo, la perspectiva histórica es la que comúnmente se adopta a la hora de enseñar filosofía. Parece tener algún éxito, dado que la mayoría de los filósofos, salvo casos como el de Wittgenstein[4], suelen tener una formación en la historia de la filosofía que les permiten encontrar rutas para la actividad reflexiva y superar los paradigmas conceptuales vigentes. Los conceptos no existen en abstracto, sino que existen incrustados en las sociedades y éstas como humanas son históricas. Negar el papel histórico es negar la naturaleza no sólo de la filosofía, sino también de los conceptos e incluso del hombre.

Pero la perspectiva histórica, parece con todas sus cualidades quedarse corta a la hora de responder la pregunta que nos ocupa: ¿Qué es la filosofía?

La segunda Perspectiva, que indican Bontempo y Odell es la perspectiva de la actividad. Ésta intenta aclarar: “qué pretende conseguir la filosofía – los objetivos de esta actividad- y cómo pretende conseguir estos objetivos –los métodos o técnicas empleados para conseguirlos”. (31: 1979). Esta perspectiva es la más específica de las visiones que proponen Bontempo y Odell, pues diferencian tipos de preguntas, argumentos y problemas filosóficos de los que no lo son. Es la búsqueda de una precisión casi científica, pero que no responde ¿Qué es la filosofía? Permite, eso sí, diferenciar a grandes rasgos la filosofía de otros saberes.

La perspectiva pragmática, otra perspectiva más, es una visión que evade la pregunta, que busca entrar en los problemas filosóficos <>, y pasar de largo en la definición de la filosofía. Bontempo y Odell afirman: “que si miramos cuidadosamente bajo el título de <> veremos que no hay ninguna característica o características que todos y solamente ellos comparten”. (39:1979)

Tal vez, ante la pregunta ¿Qué es filosofía? Nos veamos llevados a afirmar que es como una etiqueta que agrupa algunos problemas y cuestiones, que comparten cierto "aire de familia".

Otra opción es observar a los filósofos y sus características, la forma cómo hacen su labor. Pero esta perspectiva que Bontempo y Odell denominan perspectiva del caso paradigmático, no suele poder dar respuesta clara, ni a la pregunta ¿Qué es la filosofía? Ni tampoco a ¿Quién es un filósofo? Ya que la segunda tampoco es una cuestión fácil de responder, los márgenes de la filosofía son difusos y muy permeables.

Como conclusión, la misma pregunta por la filosofía es una pregunta filosófica, es la única disciplina que se legitima constantemente, que se le exige que se legitime. Tal vez la pregunta sea otra, no ¿Qué es la filosofía? Sino como pregunta Derrida ¿Pará qué filosofamos? Tal vez, para problematizarnos un poco la vida y embriagarnos con literatura, quizás sea una cuestión más intuitiva que racional.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICA

BONTEMPO, Charles & ODELL, Jack. (1979) La Lechuza de Minerva. Ed. Catedra: Madrid.

OSORIO, Amado. (2006) Filosofía, filosofía de la educación y didáctica de la filosofía. Universidad de Caldas: Manizales.





[1] Emergencia en sentido fenomenológico da a entender la forma en que se nos presentan las cosas.

[2] Ontología es la disciplina filosófica que se cuestiona entorno al origen y la existencia de los entes (cosas).

[3] Martin Heidegger (Messkirch, Alemania, 26 de septiembre de 1889 – Friburgo de Brisgovia, 26 de mayo de 1976) Discípulo de Edmund Husserl, desarrollo la fenomenología como superación de la dualidad de la filosofía moderna sujeto-objeto, llamado el filósofo esencial. Su filosofía de corte ontológico cuenta hoy en día con una vigencia innegable.

[4] Ludwig Josef Johann Wittgenstein (Viena, Austria, 26 de abril de 1889 — Cambridge, Reino Unido, 29 de abril de 1951) filósofo autodidacta, desarrolló obras entorno al lenguaje. Se dice que no le importó estudiar las obras de otros filósofos. Fue a la Primera Guerra Mundial.


lunes, 8 de febrero de 2010

FILOSOFÍA Y VIDA COTIDIANA

Reflexión entorno al texto Fontanería Filosófica de Mary Midgley.[1]

Por Alex Trujillo

Al recorrer los pasillos universitarios, encontrándose inmerso en una discusión de cafetería llena de prodigiosa elocuencia, rica en bibliografía y vanidad intelectual, uno no se atrevería fácilmente a afirmar que aquel conocimiento académico tiene algo o mucho que ver con la vida cotidiana de la gente de “a’pie”. Mucho menos haría una propuesta como la de Mary Midgley en su texto fontanería filosófica.

El título de este ensayo es realmente sugestivo y trasgresor, pues comparar la filosofía con la cañería raya con el pudor de los círculos intelectuales que elevan la filosofía al altar del saber académico. El propósito de la analogía que realiza Midgley es develar que “filosofar no sólo es algo sublime, elegante y difícil, sino también necesario.” (MIDGLEY; 15:1996) Dicha analogía se sustenta en:

  1. Ambos (fontanería y filosofía) son sistemas de suma importancia para la vida cotidiana;
  2. y aunque son importantes, en general, pasan inadvertidos para el común de la gente;
  3. salvo cuando empiezan a fallar y el daño es demasiado grande, que es totalmente evidente.

En estos términos resulta fácil admitir que la fontanería es importante para la vida cotidiana y aún más sencillo, encontrar un daño cuando se presenta. Pero para el caso de la filosofía, no resultan tan evidentes las características enunciadas. Resulta por tanto, necesario ampliar la semejanza. Digamos que la tubería está dividida por tramos que, en el caso de la filosofía, son los conceptos. Que el agua es el lenguaje o el pensamiento y que interconecta nuestra casa que podría ser nuestra ciudad o círculo social, o cualquier grupo al que nos encontremos inscritos, con los demás.

Igualmente, nos advierte Midgley: “Cuando los conceptos con los que vivimos funcionan mal, no suelen gotear ruidosamente desde el techo ni inundar el suelo de la cocina. Sólo distorsionan y obstruyen silenciosamente nuestro pensamiento”. (14:1996)

El “sistema filosófico” al igual, que los alcantarillados de nuestras ciudades, no fue pensado desde un inicio en su dimensión actual, sino que se fueron añadiendo segmentos según las necesidades inmediatas y aún así funcionan hoy como un todo. Midgley, al igual que lo hace Isaías Berlin[2], parte de la dualidad entre dos tipos de actitudes filosóficas, que en este caso serían dos tipos de fontaneros.

Estos fontaneros, poetas y abogados, cumplen dos funciones complementarias, los primeros como visionarios van orientando hacia donde seguir, cuál es el siguiente tramo a añadir, mientras los más estrictos y especialistas van encontrando leves fisuras que pueden terminar siendo grandes zanjas en el sistema. Para Midgley:

“Los grandes filósofos, por tanto, requieren de una inhabitual combinación de talento. Deben ser tanto abogados como poetas. Han de poseer la nueva visión que indica el camino a seguir, y la tenacidad lógica para discernir entre lo que está, y lo que no está, implícito en el trayecto”. (15:1996)

Esta cuestión entre quienes generan grandes esquemas conceptuales, ejemplo, Marx, Hegel, Kant; y quienes se especializan como los filósofos analíticos contemporáneos. No es nueva en la reflexión filosófica. Y las críticas de Midgley a ambos, tampoco lo son. Aún así, son determinantes en el texto. Pues la voluntad creadora de los poetas, muchas veces es demasiado amplia y excede el campo de dominio de la filosofía. Al igual que la voluntad de verdad y la sobre especialización de los abogados, que condenan a la filosofía a estar encerrada en las aulas universitarias, cual si fueran laboratorios.

Midgley, estará de acuerdo con que ambos son necesarios, que sus funciones garantizan el buen estado del sistema, y el sistema importa porque permite vivir óptimamente. Para comprobarlo, utiliza como ejemplo, el Contrato Social, como un esquema conceptual de una importancia que nadie puede poner en duda.

La historia de los pueblos del mundo entero cambió radicalmente, cuando la filosofía se ocupó del problema de la libertad, en la medida que las ideas de la Ilustración provocaron transformaciones en la organización social y consolidó la estructura del Estado Moderno.

El contractualismo se nos presenta día a día en nuestras vidas cotidianas, cuando por ejemplo, pagamos impuestos, obedecemos ciertas normas, exigimos y ejercemos algunos derechos. Firmamos continuamente contratos, e implícitamente nuestra familia se sustenta en uno.

Es decir, la reflexión filosófica no es algo alejado de la vida de las personas del común, sino que es la vida cotidiana el motor de la reflexión. Ya lo decía Hume, cuando decía que “el filósofo, antes que filósofo también es un ser humano”, que vive en el mismo mundo que los demás y que le afecta lo que a ese mundo le suceda. La filosofía se aleja momentáneamente de la vida cotidiana, porque es un paso necesario para solucionar algún goteo que afecta el normal transcurso de la vida en la superficie. Por ejemplo: “Sócrates dio inicio a la filosofía sumergiéndose directamente en los problemas morales, políticos, religiosos y científicos de su época. Siguió avanzando hacia la abstracción, no por si misma, sino porque era necesaria para aclarar las confusiones más profundas subyacentes a estos desórdenes primarios”. (MIDGLEY; 29: 1996)

En conclusión, aunque este amor a la sabiduría, que llamamos filosofía es una actividad importante en sí misma, se encuentra articulada a los dilemas de nuestra civilización, incluso los más comunes y que por ende se ve comprometida a prestarles la mayor atención posible, de allí, no sólo obtendrá el reconocimiento de la sociedad, sino el insumo para su reflexión. Y esta época da que pensar, dice Heidegger. Ya hay muchas tuberías agrietadas que llenan de pestilencia el ambiente.



[1] Inglaterra, 1919. Una filósofa "ferozmente combativa" y "el azote más importante a la pretensión científica", como la ha descrito The Guardian. Especializada en filosofía moral, es profesora emérita en la universidad de Newcastle. Ha escrito más de una docena de libros, entre ellos El primate ético, La maldad, o La ciencia como salvación.

[2] En su famoso ensayo “el erizo y el zorro", Isaiah Berlin dividió el mundo en dos grupos, basándose en un proverbio griego antiguo, que enfrentaba a los dos grandes enemigos cara a cara. La fábula cuenta que los zorros siguen muchos objetivos al mismo tiempo, ven el mundo en toda su complejidad, están siempre difusos, moviéndose en diferentes planos, y sin integrar sus ideas en una visión unificada. Los erizos, por el contrario, simplifican la complejidad del mundo en una sola idea que unifica y guía todo lo demás. Reducen los retos y los dilemas en ideas simples, y desechan todo aquello que no tiene que ver con estas ideas. Cuando los zorros y los erizos se enfrentan, siempre grana el erizo.

martes, 26 de enero de 2010

BIENVENIDOS PRIMER PERIODO 2010


Compañerxs estudiantes, sin duda la filosofía les resultará de entrada una disciplina complicada y aburrida. En verdad, suele ser la percepción general y raras veces existen docentes que hagan algo para transformar ese prejuicio, se especializan en ser máquinas de aburrimiento que alejan aún más al estudiante de una asignatura que puede ser facinante.

La filosofía también carga el estigma de no servir para nada, pero la raíz de este otro prejuicio se sostiene en la creencia de que la educación está al servicio de alcanzar un nivel económico determinado, y tal vez la filosofía no es la disciplina que más ingresos permite alcanzar, pero si es la que más funcionalidad puede tener.

Durante este nuevo año escolar 2010, los cursos donde oriente filosofía tendrán la intencionalidad de seducir a los estudiantes hacia los contenidos de la asignatura y a su vez a la apropiación de una actitud crítica en relación no sólo con la materia, sino también con su contexto social.

Un fraternal saludo de bienvenida.


Alex.